¿Alguna vez te has parado a pensar por qué en España el café es más que una simple bebida? Puede parecer algo cotidiano, pero detrás de una taza de café hay siglos de historia, costumbres muy nuestras y una forma muy especial de relacionarnos. Quédate, porque lo que vas a descubrir te hará ver tu próxima taza de café con otros ojos.
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ToggleUn viaje en el tiempo: la llegada del café a España
La historia del café en España comienza allá por el siglo XVII. Aunque no fue hasta el siglo XVIII cuando empezaron a abrirse los primeros cafés en ciudades como Madrid o Cádiz, inspirados en las “coffee houses” europeas. Estos locales se convirtieron rápidamente en puntos de encuentro para tertulias, debates políticos, arte y literatura.
Al principio, el café era una bebida para las clases altas. Pero con el tiempo se fue popularizando hasta convertirse en parte del día a día de todas las clases sociales. Hoy, no importa si estás en una gran ciudad o en un pequeño pueblo: siempre encontrarás un bar donde pedirte un “café solo” o un “café con leche”.
El café como parte de la identidad española
Cuando hablamos de la cultura del café en España, no nos referimos solo al hábito de tomar café. Hablamos de una verdadera costumbre social.
El café como excusa para quedar
¿Cuántas veces has dicho “quedamos para tomar un café”? En España, esto va mucho más allá de la bebida. Es una forma de ver a amigos, hacer una pausa en el trabajo o simplemente desconectar. El café es el telón de fondo de muchas de nuestras conversaciones.
El bar, nuestro segundo salón
En muchos países, la gente toma café en casa o se lo lleva en un vaso para llevar. En cambio, en España preferimos disfrutarlo sentados en una terraza, dentro de un bar o cafetería, con calma. Es ese momento para mirar alrededor, leer el periódico o simplemente ver la vida pasar.
Tipos de café típicos en España
Uno de los rasgos más interesantes del café en España es la variedad de formas en que se pide. Aquí no basta con decir “un café”, ¡hay muchas formas distintas!
- Café solo: el espresso de toda la vida, fuerte y concentrado.
- Café con leche: mitad café, mitad leche caliente. Un clásico del desayuno.
- Cortado: café solo con un poco de leche.
- Café manchado: mucha leche y solo unas gotas de café.
- Café bombón: con leche condensada. Ideal para los más golosos.
- Carajillo: con un chorrito de licor, típico en ciertas zonas, el carajillo es un clásico de la cultura española.
Cada región tiene sus propias preferencias, y no es raro que en el norte se tome de una manera y en el sur de otra.
Cambios en los hábitos cafeteros
Aunque seguimos fieles a nuestras costumbres, también es cierto que las nuevas generaciones están explorando otros estilos. Han llegado las cafeterías de especialidad, donde se cuida desde el tipo de grano hasta el método de preparación: prensa francesa, chemex, cold brew…
En Cafés Jayza hemos sabido adaptarnos a estos cambios sin perder la esencia de siempre. Nuestra apuesta por la calidad y el respeto por la tradición convierte cada taza en una experiencia auténtica.
¿El café español es diferente?
Sí. Aunque el café se consume en todo el mundo, en España tiene sus particularidades. Por ejemplo:
- El tostado torrefacto, que mezcla el grano con azúcar durante el tueste. Aunque hoy está en retroceso, fue muy popular en el siglo XX.
- La preferencia por cafés más intensos y cortos.
- El ritual de acompañarlo con una tostada, un churro o una galleta.

Todo esto hace que el café en España sea una experiencia única, ligada a nuestro carácter y estilo de vida.
El futuro del café en España
El consumo de café sigue creciendo. Pero más allá de la cantidad, lo que está cambiando es la manera de entenderlo. Se valora más el origen, el comercio justo, los métodos artesanales y el sabor auténtico. Y es ahí donde Cafés Jayza marca la diferencia, ofreciendo productos pensados para quienes no se conforman con cualquier cosa.
